jueves, 1 de julio de 2010


Y te pongo la cara de este chico guapo
para decirte que hace mucho tiempo
que no me llamas Ballyvaldi (así
como tú sólo sabes decirlo)

domingo, 6 de junio de 2010

Es como ir por una carretera de solo un
sentido (sin rotondas) a toda ostia con los
ojos cerrados...
No sabes qué puede pasar y aunque es
emocionante da miedo.

jueves, 3 de junio de 2010


Estar lejos de casa es una mierda,
al principio cuesta mucho hacerse,
no es que entres en una depresión,
ni que estés siempre triste y añorando.
Pero continuamente vive dentro de ti
una sensación muy rara, yo al principio
pensaba que era vacío, no sabía muy bien
explicarla, pero realmente es que siempre
sientes que te falta algo, algo esencial
que no tienes y nadie puede darte...
No se, es muy raro, pero a mi ya no me
preocupa porque he encontrado mi pequeña y
peculiar familia; y la verdad, cuando estoy con ellos
me olvido hasta de echar de menos.
Aunque creo que con la foto ya se nota.
¡Qué suerte tengo!

miércoles, 2 de junio de 2010


Corre!!
Coge la sal, la pimienta y el aceite
que al final de este tipo de cuentos
siempre se comen perdices.

domingo, 23 de mayo de 2010


Hay millones de segundos en el día, bien,
pues en uno de esos segundos o dos del día
su corazón se volvía de madera, como si una diástole
se transformara en un tronco robusto que no deja
sentir absolutamente nada y aunque está macizo
está completamente vacío. Yo creo que lo hace
para evitar pinchazos, pero no entiende que la
madera es más frágil al fuego que el corazón.